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Origen psicólogico del enojo

Origen psicológico del Enojo

La ira nace del temor, y este de un sentimiento de debilidad o inferioridad. Si usted posee coraje o determinación, tendrá cada vez menos temor y en consecuencia se sentirá menos frustrado y enojado

                                                            Dalai Lama
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La aparición de la especie humana hace ya varios millones de años dio inicio a una carrera evolutiva que no se detiene, como especie, el hombre busca constantemente mejorar su entorno y reinventarse, de esta manera logró salir de las cuevas que sirvieron como primer refugio e instalarse en nuevas casas inteligentes con sensores de temperatura, aire, agua… y sustituir rudimentarias prendas de ropa hechas de la piel de los animales que fueron su almuerzo, por trajes que pueden incluso soportar las condiciones en otros planetas.
     Ahora bien, no todo avanza de la misma velocidad, la rápida evolución de la tecnología dejó atrás a las emociones. El miedo a las alturas que fue muy útil para el hombre primitivo y lo mantenía alejado de acantilados peligrosos, ahora puede ser una limitante para quienes necesiten o quieran volar en un avión. Es así como cada emoción tiene una razón de ser, es necesario comprender de donde nacen y su función para poder tener un mejor manejo de cada una. Dentro de estos orígenes, una de las emociones primarias más intensas, el origen psicológico del enojo.
     En ese sentido, aceptar que existe un origen psicológico del enojo da a entender que esta emoción fue y es útil en ciertas circunstancias manejadas correctamente. Socialmente existe una tendencia a censurar el enojo, creando alrededor de esta emoción una especie de tabú y olvidando que normal y sano.
No se trata de reprimir las emociones si no de expresarlas asertivamente. Esto no siempre se da así, en referencia a la manera en que la sociedad expresa sus emociones el especialista Walter riso (1997) escribió: “Admiramos mucho más a la persona que logra contener sus emociones hasta constiparse, que aquella que suelta un grito de felicidad en una biblioteca pública porque encontró el poema perdido” (p.18).
El enojo bien canalizado puede ser la chispa que motive e impulse a seguir adelante en contra de lo desagradable o lo injusto que pueda encontrarse en el camino. “Cuando un obstáculo impide alcanzar una meta relevante para la supervivencia, el organismo desarrolla fuerza y vigor” (Riso, 1997, p.110).
Es así, que desde el origen psicológico del enojo, la persona puede usar ese impulso y sobreponerse al obstáculo. En contraposición la persona también puede tomar otro camino y sentirse frustrada frente a una situación adversa anulando su efecto motivador e impidiendo la resolución del conflicto.
     Por otro lado, existe también en ocasiones una relación entre el enojo y la tristeza, personas que pasan por un evento negativo que le causa tristeza muchas veces por no saber comunicar esta emoción la disfrazan de enojo, así mismo alguna personas ven como más llevadero los efectos de vivir enojados que tristes, adoptando un posición defensiva y de choque a lo largo de su vida. Estar “Siempre enojados” les da una falsa sensación de seguridad que de alguna manera es más frágil de lo que la persona es consiente.
Como consecuencia, el reprimir, ignorar o disfrazar la ira genera una serie de efectos negativos que le impiden a la persona sacar provecho de la emoción. Estas acciones puede que evite el problema inmediato pero no eliminarlo de raíz, solo lo posterga y puede dar paso al rencor, resentimiento y odio. “Los individuos que acumulan demasiada ira pueden desviarla hacia ellos mismos y caer en el autocastigo” (Riso, 1997, p.117). Esta tendencia a suprimir el enojo puede llevar incluso a la persona a caer en un cuatro patológico de la conducta, para evitar eso, la invitación es a comunicar las incomodidades de manera asertiva.
   Así mismo, aparte de las consecuencias negativas en lo social y personal que tiene el enojo, puede además generar una serie de problemas en la salud como altos niveles de estrés, migraña, y problemas cardiovasculares. Recordando que el enojo causa aumento de la presión arterial y el ritmo cardiaco, efectos que si se dan con frecuencia e intensidad a la larga dañaran la salud de la persona.
     Es así, como frente a una situación hostil la persona puede desarrollar una serie de posibles respuestas, orientadas al lado bueno y saludable de la emoción o por el contrario una respuesta más agresiva. “Si alguien me está perjudicando en algún sentido, puedo callarme y acumular rencor o enfrentarlo y hacerle saber lo que pienso sin gritar, insultar o golpear, sencillamente sentando un precedente y descargando mi sentimiento” (Riso, 1997, p.112). En pro al bienestar, la segunda opción es la más saludable, asertiva y con mejores beneficios hacia la persona y su entorno.
En relación a lo anterior existen dos prácticas básicas y estrategias para manejar el enojo para lo que es el manejo efectivo de la ira y la toma de decisiones en momentos de alta carga emocional.
En primer lugar, tomarse unos segundos (Minutos, horas o lo que considere necesario) para evaluar la situación que lo molesta, buscar entenderla o  comprender el punto de vista de las personas implicadas y usar la creatividad para definir una posible solución.
En segundo lugar, la emoción no se debe esconder con frases como “todo está bien, no me pasa nada”, si lo que se quiere es evitar por un momento la conversación para poder tomarse unos segundos, una respuesta más saludable y sincera sería “Si, estoy molesto, pero no quiero hablar ahora”.
     A pesar de lo que muchas personas pueden creer, las personas etiquetadas como “Felices” también se enojan, sienten tristeza o miedo, solo que es menos probable que descarguen su rabia por ejemplo, rompiendo los platos en la cocina porque se les quemó el desayuno y lo hagan de una manera más asertiva, productiva y saludable.
Como ya se mencionó, todas las emociones primarias son normales y se deben expresar, el secreto es saber exprésalas y sacarle provecho.
Finalmente, para comprender más a profundidad el origen psicológico del enojo y otras emociones, en www.Amazon.com se encuentra disponible el libro  👉🏻 “De regreso a casa; Sabiduría Emocional” escrito por el psicólogo Walter Riso, un texto muy recomendado por la manera fresca y natural que tiene para describir las emociones.

Redactora de:
manejodeemociones.net

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